Quizá en eso se explique la alta morosidad que se registra en las cuotas de las viviendas que el Estado entrega.
La gerenta del Instituto Provincial de la Vivienda, Ivana Papaiani, confirmó el dato.

La situación es injusta para quien no cuenta con vivienda y debería reclamar por derecho lo mismo que se le dio a otro ciudadano.

Papaiani sostuvo que el nivel de pago es del 63% pero incluyó en ese universo a quienes refinanciaron o tienen una mora relativa, que tampoco serían de pleno cumplimiento por lo que se porcentaje también es relativo.

Encima, solo se cobra la vivienda en sí y no los servicios, que son totalmente subsidiados por el estado, con lo cual el monto del valor final pasa de ser de un millón y medio de pesos a más de 2 millones, pero la mitad no se carga a la cuota.

Ivana Papapiani recordó que para poner un poco de justicia con el pago de las cuotas, se cambió el sistema de ajuste.

Hay casos que pagan como cuota 100 pesos por mes, es decir menos del valor de un kilo de pan.

Y otros que tienen que devolver más de 10.000 pesos de cuota, que de cualquier forma está muy por debajo de un alquiler, pero que se quejan.