La primera ministra británica, Theresa May, anunció este viernes que dimitirá el próximo 7 de junio, cuando empezará el proceso para elegir a su sucesor como líder del Partido Conservador y jefe del Gobierno del Reino Unido, y permanecerá en funciones mientras se elige al nuevo líder «tory».

May dio a conocer su decisión en una declaración ante la residencia oficial del 10 de Downing Street, en Londres; tras reunirse con el presidente de su grupo parlamentario, Graham Brady, para determinar su futuro político.

En su declaración, la premier, que rompió a llorar al concluir su discurso al país, dijo que siempre lamentará «profundamente» no haber podido ejecutar la salida del país de la Unión Europea (UE).

«Desde la primera vez que atravesé la puerta que está detrás de mí como primera ministra, me he esforzado por hacer del Reino Unido un país que funcione no solo para unos pocos privilegiados, sino para todos. Y para honrar el resultado del referéndum de la Unión Europea. En 2016, le dimos al pueblo británico la opción de elegir. Contra todas las predicciones, el pueblo británico votó a favor de abandonar la Unión Europea», puntualizó.

«Estoy tan segura hoy como hace tres años que en una democracia, si se le da a la gente una opción de elegir, se tiene el deber de implementar lo que decide. He hecho todo lo posible para lograrlo. Negocié los términos de nuestra salida y una nueva relación con nuestros vecinos más cercanos que protegen los empleos, nuestra seguridad y nuestra unión. He hecho todo lo posible para convencer a los parlamentarios de que respalden ese acuerdo. Lamentablemente, no he podido hacerlo», siguió.

Y agregó: «Lo intenté tres veces. Creo que fue correcto perseverar incluso cuando las probabilidades en contra del éxito parecían altas. Pero ahora tengo claro que lo mejor para el país es que un nuevo primer ministro lidere ese esfuerzo».

Luego deseó que su sucesor pueda encontrar una solución: «Será el que busque un camino que honre el resultado del referéndum. Para tener éxito, el o ella tendrá que encontrar un consenso en el Parlamento, donde yo no lo he hecho. Ese consenso solo se puede alcanzar si todas las partes están dispuestas a comprometerse».

En los últimos días, May, que hasta ahora había conseguido aferrarse al liderazgo a pesar de las fuertes presiones internas para que dimitiera, sufrió un duro golpe cuando diputados y algunos ministros manifestaron su oposición a su último intento por conseguir la aprobación de su acuerdo del Brexit, a pesar de que éste ya fue rechazado por el Parlamento en tres ocasiones.