El intendente de Esquel, Sergio Ongarato, calificó como «político y electoralista» al último paro que le hicieron los empleados de esa comuna en el área de recolección de residuos.
Para el jefe comunal, es llamativo que la medida de fuerza comenzara al día siguiente de las PASO y con la obvia intención de provocar malestar en la ciudadanía que tiene que lidiar con la basura que no le juntaron por cuatro días los empleados a los que ellos les pagan el sueldo con los impuestos.

Ongarato no tiene ninguna duda de la intencionalidad porque el origen fue un supuesto incumplimiento en la provisión de indumentaria que se demoró porque los comercios locales no tenían suficiente stock, pero lo más llamativo fue la queja que recibió porque los botines eran de colores distintos -pares marrones algunos y negros otros- además de marcas diferentes.