Lo aseguró en diálogo con Radio Chubut Rubén Álvarez, vocero de los empleados del centro de actividades de montaña que depende de Corfo.

Álvarez recordó que todos los años se ponen en marcha los medios de elevación del cerro durante semana santa para que los turistas pueden subir hasta la cota 1.600, hacer caminatas, ver algo de nieve y disfrutar de la flora de la montaña; aprovechando que durante el fin de semana largo hay muchos visitantes a quienes se les brinda una alternativa más.

“Sin embargo eso no se hizo porque los servicios están abandonados esperando que llegue un concesionario privado” se lamentó.

La aclaración del empleado tiene que ver con que tomó estado público que el tribunal de cuentas de la provincia no aprobó el proyecto de contrato que había elaborado el directorio de Corfo para concederle a la empresa de colectivos Don Otto la concesión directa.

Álvarez y sus compañeros habían advertido que esto iba a pasar por las demoras que se venían registrando en el proceso de concesión y se lamentó porque sus vaticinios se cumplieron.

El trabajador de La Hoya cuestionó además que el tema estuvo manejado por gente que no conoce del negocio y ni siquiera conocía el cerro, por lo que mal puede diseñar un proceso licitatorio.

“La empresa Don Otto planteaba pagar el cánon con pases y pasajes, lo cual es realmente insólito y lo iban a aceptar porque les permitía a los funcionarios hacer política barata con La Hoya” denunció Álvarez.

De paso cuestionó al gobernador Mariano Arcioni que realizó declaraciones culpando de las dificultades a todos menos a sus propios funcionarios que son los causantes de la indefinición.

Los trabajadores de La Hoya están en medio de una conciliación obligatoria que dictó la cartera laboral por un conflicto, lo cual también es una mancha más para el proceso licitatorio que viene muy mal encaminado.