Se llevó a cabo hoy la audiencia del juicio por la causa “Embrujo», donde se dio a conocer la resolución a los pedidos de suspensión del juicio a prueba efectuados por abogados de seis de los 12 imputados en la causa.
El Tribunal integrado por los jueces Marcela Pérez, Ricardo Rolón y Alejandro Soñis, denegó por unanimidad los seis pedidos de probation que pretendían favorecer a Cristian Gisande, Jorge Godoy, Juan Carlos Ramón, Sandro Figueroa y Giuliana y Natalia McLeod.

En diálogo con radio Chubut el jefe de los fiscales, Omar Rodríguez, valoró la decisión del tribunal que interpretó el reclamo que ellos hicieron respecto a que no cabe para estos delitos de corrupción aplicar el instituto de la suspensión del juicio a prueba.

Recordó que el país se sometió a acuerdos internacionales para combatir la corrupción y en este marco se establece que los delitos contra la administración pública no son «comunes» por lo que no cabe la probation para los procesados.

En diálogo con Radio Chubut, Rodríguez admitió además que si se le aceptaba el instituto a la mitad de los procesados se afectaba la figura que ellos señalan en la acusación como «asociación ilícita», que opera como una maquinaria donde «si le sacan piezas es muy probable que deje de funcionar» graficó.

Rodríguez aseguró que lo mejor es ir a juicio oral donde está garantizado el ejercicio del libre proceso, el principio de inocencia y todas las garantías constitucionales, y ahí quedará expuesto, de cara a la opinión pública todo lo que pasó y que el ministerio público está dispuesto a probar porque «tenemos los elementos suficientes».

Como dato expuso que tienen una profusa prueba obtenida de las escuchas telefónicas, a punto tal que solo entre Diego Correa y Diego Luthers se registraron 26.000 comunicaciones desde el 2016 en adelante.

Admitió además Rodríguez que Correa fue avisado de que lo estaban escuchando, a punto tal que no solo cambió su número telefónico sino que además dejó de ser tan locuaz y evitó conversaciones incriminatorias aunque al parecer ya era tarde.