Una maestra jardinera de 43 años y su pareja, de 44, fueron condenados por “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración y agravado por el vínculo” al hijo de la mujer, cuando tenía entre 5 y 9 años.

El veredicto de condena se conoció ayer tras el juicio oral pero no público que se sustanció en los tribunales de Puerto Madryn a instancia de la sala penal que integran los camaristas Flavia Trincheri, Marcela Pérez y Marcelo Orlando.

Según la denuncia que promovió el padre de la víctima, los abusos fueron perpetrados en una vivienda de Puerto Pirámides.

Federico Rurra, uno de los abogados que representó al padre en carácter de querellante, se mostró satisfecho con la sentencia aunque dio por descartado que el abogado defensor apelará la determinación del tribunal.

Ruffa aprovechó para subrayar que “el ministerio público fiscal deberá dar explicaciones de por qué no investigó el hecho en profundidad”, ya que la causa fue archivada.

En principio la investigación estuvo orientada a acusar a la madre y al padrastro no solo de abusar sexualmente del niño, sino de facilitar su prostitución permitiendo que lo sometieran entre 25 y 26 personas, entre ellas vecinos conocidos de esa pequeña localidad, con cargos políticos de importancia en su momento y en la actualidad.

“Esa causa quedó archivada pero eso no impide que se reactive a la luz del reciente fallo” admitió Ruffa, quien sin embargo advirtió sobre la complejidad que tendría.

La figura que se le imputó a la madre fue de “abuso sexual gravemente ultrajante por su duración, agravado por el vínculo respecto de los hechos de mano propia en concurso real en carácter de partícipe primario”, por lo que existe una expectativa de 18 años para la mujer y su pareja de efectivo cumplimiento, de acuerdo al pedido de los abogados querellantes, según recordó Ruffa.