Lo describió el secretario adjunto de la Asociación Obrera Textil, Sergio Cárdenas, en diálogo con Radio Chubut.
El dirigente gremial calificó a la situación como «muy complicada» y no tiene esperanza de que se reactive el sector, al menos en el corto plazo, por las medidas macro económicas del gobierno nacional que desalientan el consumo.
Como ejemplo explicó la situación de la empresa textil Alter, que de 20 equipos de producción que tiene apenas utiliza 3 porque no hay pedidos, lo que motiva la preocupación de los obreros que ven venir la tormenta con quienes ayer compartió una asamblea.
En el caso de Sedamil, donde solían despachar hasta 5 camiones por semana, ahora apenas salen 2 festejan.
Y el otro ejemplo extremo es el de Soltex, del que se hizo cargo hace unos años el vendedor de telas Sebastián Santiago, que les paga a los empleados por día, de lunes a viernes, en cifras que diariamente rondan los 1.000 pesos.
Los obreros en Soltex también trabajan los sábados e incluso los domingos, pero cobran cinco días lo que hace que se vaya acumulando una deuda que en la actualidad es equivalente a dos quincenas y el medio aguinaldo que tienen como acreencia.
Sergio Cárdenas no dudó en definir que si Soltex permanece abierta es gracias al enorme esfuerzo que pone el personal en sostener sus fuentes de trabajo.