Así lo explicaron en diálogo con Radio Chubut José Antonio Erize y Lucas Cañulef, oriundos de Paso de Indios y de El Molle, respectivamente.
Los trabajadores relataron que llegaron a la ciudad de Trelew de paso, ya que iban junto a quien los contrató para realizar trabajos en un campo cercano a Rawson.

Pero mientras se encontraban en la ciudad, salieron a comprar una piedra de afilar, y al pasar frente a una vivienda que fue asaltada, la policía los confundió con delincuentes y los llevaron presos durante 24 horas hasta que en la audiencia de control de detención quedaron en libertad.

Así lo relató Erize, quien precisó que aún no saben cuál es su situación porque tienen que esperar que desde Tribunales informen si están o no ligados a la causa.

Erize dijo que fue golpeado contra el portón de la casa donde se produjo el robo, por lo que estuvo varios días con el tobillo hinchado por las patadas recibidas.

Además lamentó que la policía y civiles les sacaron fotos que se difundieron en las redes sociales y los medios de prensa, por lo que ahora aparece como un delincuente, cuando según confió “no he sido yo, están equivocados”

Lo sucedido tuvo lugar el pasado 24 de noviembre alrededor de las 10 de la mañana, según sostuvo Cañulef, quien remarcó que no conoce la ciudad de Trelew porque es la primera vez que la visita.

Aseguró que lo único que llevaban consigo era la piedra de afilar y la boleta de la ferretería donde la compraron en una bolsa.

Ratificó que hicieron la denuncia contra la policía por los golpes y empujones recibidos por parte de la policía y por parte “de un hombre de civil que me empujaba contra el portón”.

Aseguró que “estábamos con permiso y lo primero que hicimos fue darles los documentos para que vean que somos del campo”, al tiempo que mencionó que “no nos hicieron caso”.

Quien se acercó a ratificar los dichos de ambos jóvenes fue su capataz, José Luis Painequeo, que fue quien los trajo hasta Trelew, dado que realiza servicios rurales en distintos campos de la provincia.

Painequeo remarcó que mientras la policía detuvo a los trabajadores rurales, dentro de la vivienda había un delincuente.

Además lamentó “el escrache” sufrido por los jóvenes por parte de la policía y de civiles, cuando según confió “no tienen nada que ver con ese caso”.

Painequeo indicó que “nadie me avisó, salí a buscarlos por las comisarías hasta que los encontré en la comisaría Segunda donde estaban incomunicados”.

Precisó que en Fiscalía donde hicieron la denuncia recién pudieron contar que fue lo que les pasó.
Además lamentó que los hayan tachado de delincuentes conocidos “cuando Antonio y Lucas no tienen ni un solo antecedente en ninguna comisaría”.