Así lo estableció una resolución que firmó el ministro de gobierno, Federico Massoni, ante un requerimiento de la propia fuerza para poner un plano de justicia laboral entre los policías que brindan el servicio de seguridad y quienes hacen otras tareas por ser “adscriptos”.

Se trata de 180 efectivos que están en otras reparticiones, explicó hoy el jefe de la policía Miguel Gómez en diálogo con Radio Chubut.
El comisario general reconoció que estuvieron llamando a todos los agentes que están adscriptos para saber su situación puntual, lo que derivó en esta decisión.
“Es un tema que viene de años y que todos decían que iban a solucionar” recordó el jefe de la policía en diálogo con radio Chubut, ante las reiteradas promesas jamás cumplidas de terminar con esta práctica.
Ocurre que los policías afectados al trabajo de calle están sometidos a los avatares propios de la repartición que muchas veces ponen en riesgo su ascenso, mientras que otros policías que no están con el desgaste propio de la función tienen un legajo impecable cuando en rigor no están prestando el servicio para el cual ingresaron al estado.
En esa situación de préstamo no solo están en reparticiones provinciales sino también cumpliendo actividades en municipios, lo que mereció una consideración del comisario general Gómez recordando que “todos quieren adscriptos de la policía pero nadie quiere ir como adscripto a la policía”.