Tras escuchar el reportaje que le concedió a Radio Chubut el presidente del Instituto Provincial del Agua, Gerardo Bulacios, con detalles sobre el nuevo proyecto para irrigar la barda norte de la meseta con agua extraída del río, en Rawson encendieron las luces de alarma.
Así lo reconoció el concejal justicialista Sebastián Curtale, quien se mostró sorprendido por la nueva traza del ducto que arrancará aguas arriba de la planta potabilizadora de Rawson, lo que implicará que desde ese punto allí hacia la desembocadura del río se notará una merma notable del caudal.

La preocupación, entre otros aspectos, es cómo influirá el mar tras la disminución del cauce, porque sabido es que a menor masa de líquido bajando por el río la influencia agua salada será mucho mayor.

También preocupa cómo quedará el puerto de Rawson que perderá su forma de depuración natural y, como si fuera poco, la permanente acumulación de sedimento que se deposita en los bancos sobre lo que se prometió un dragado que jamás se hizo.

Otro de los puntos que enumeró Sebastián Curtale como motivo de preocupación es el volcado de los líquidos de los cuencos de Trelew nuevamente en la laguna negra, lo que aumentará la masa de agua sobre esa depresión que está totalmente inundada entre los ejidos de Trelew y Rawson.