Tras la renuncia del ex fiscal de estado Diego Martínez Zapata, salpicado por su vinculación con Diego Correa quien está detenido por “asociación ilícita”, todavía no se ha nominado a un posible reemplazante.

Martínez Zapata anunció su renuncia a partir del 23 de marzo y desde entonces el cargo se mantiene acéfalo, al menos de la forma en que la constitución lo establece, que es lo que vale.
El texto constitucional asegura que “corresponde a la fiscalía de estado el control de legalidad de los actos administrativos del estado y la defensa de su patrimonio” cargo que debe ser ejercido por un abogado designado por el poder ejecutivo con acuerdo de la legislatura.
Lo cierto es que hasta ahora no se anunció postulante para el cargo sino que no existen ni siquiera rumores de quien ocupará ese lugar tan importante para la institucionalidad.
El abogado Alejandro Fernández Vecino advirtió la gravedad del tema y denunció que “tal como están las cosas la ciudadanía está totalmente descubierta en lo que a la defensa del estado se refiere”.