Con el acompañamiento del Ministerio de Educación, se llevó a cabo en la Escuela Nº 7709 de Cushamen, la XXI Edición de los Juegos Mapuches-Tehuelches.
Participaron las escuelas N° 38 de Cushamen; la 59 de Fofo Cahuel; la 60 de Ranquil Huao; la 67 de Ñorquinco Sur; la 69 de Cushamen y el CSAC N° 564.

Esta actividad se comparte activamente y cobra sentido con el acompañamiento y participación constante de la comunidad aborigen Mapuche Tehuelche de Cushamen.

Desde 1997 se realizan los Juegos Aborígenes que nacieron por iniciativa de un docente de Educación Física, el profesor Jorge Forti, quien observaba que los estudiantes de la comunidad realizaban juegos propios de su cultura. Acompañado por el personal de la escuela de Fofo Cahuel, consideraron relevante recuperar los juegos ancestrales mapuches y tehuelches para volver a practicarlos y procurar que esa costumbre de los ancestros sea mantenida.

El martes el evento se inició con el recibimiento a los abuelos, abuelas y loncos de la comunidad de cada paraje.

A las 5 de la mañana del miércoles se realizó la “rogativa”, en la que se bendice a los juegos y sus participantes.

Los juegos se iniciaron con el tradicional “El Palin”, donde los Loncos dan el toque inicial, con un choque de “palines”, y el golpe a la pelota (“pali”).

Los juegos realizados a lo largo del día fueron: “Carrera y salto de la zanjas”, “La cola del zorro” durante la mañana, y luego del almuerzo en estaciones “puntería con la lanza”, “Punteria del arco”, “Bolear el choique”y “embocar el trawil”; finalmente se cerró la jornada con “la cinchada”, “Carrera de los troncos”, “Cinchada de cuatro”, “Carrera del cuero de vaca” y “Juego del piche”.

Cabe destacar que dichos juegos son coordinados por los profesores de Educación Física de las escuelas participantes, Sebastián Taux, Pablo Hube, Edwin Manrique, Leonardo Nusse y Rafael Catrinao, acompañados por la Coordinación de Educación Física Región I.
El jueves por la mañana se realizó la bendición para los participantes de la “Correcaminata”, dicha bendición se llama “Nguillantún”; luego el Lonco le hizo entrega del “palin” al estudiante de la escuela sede, la N° 7709; dando inicio a la correcaminata; en esta participan estudiantes de todas las escuelas, ex alumnos, integrantes de la comunidad, docentes, profesores.
La correcaminata se realiza, en postas, donde los integrantes que representan a cada escuela que participaron del Nguillantún, trasladan el “palin”. Llegando a la escuela que será sede de los juegos al año siguiente; en este caso la Escuela N° 67 de Ñorquinco Sur.

En la XXI edición de los Juegos Mapuches Tehuelches participaron alrededor de trescientas personas, entre estudiantes y la comunidad.